El solitario Affinity se suma al catálogo como nueva versión de una forma que ya era parte de la casa. Nace del cintillo del mismo nombre —la misma silueta entrelazada, sin diamante central— y de la petición recurrente de nuestros clientes por llevar esa estructura a un solitario.
En el nuevo solitario, las dos líneas se buscan y elevan un diamante central de 25 ó 30 puntos con naturalidad, sin rigidez ni exceso. El diseño nace desde esa idea de reciprocidad: no un gesto unilateral, sino dos líneas que se encuentran y se sostienen. A lo largo del recorrido, 24 diamantes corte brillante que suman 9 puntos acompañan la curva y refuerzan la continuidad del trazo.
La forma envuelve, sostiene y deja que la luz fluya sin imponerse. En Affinity, la estructura no es un soporte: es el lenguaje mismo del anillo.


