Al elegir un diamante, la claridad es uno de los cuatro factores que determinan su calidad y valor, junto con el corte, el color y el peso en quilates.
Estas cuatro características —conocidas como las 4 C— se evalúan de forma independiente, pero funcionan siempre en conjunto.
La claridad se refiere a la presencia de características naturales que se formaron dentro del diamante durante su crecimiento en la tierra. Estas pueden ser internas (inclusiones) o externas (manchas), y varían en tamaño, cantidad y ubicación.
Por qué es importante
Desde el punto de vista del uso real, la pregunta clave no es cuántas inclusiones tiene un diamante bajo una lupa, sino si esas inclusiones afectan su apariencia, su durabilidad o su valor en el tiempo.
Algunas inclusiones no se ven a simple vista y no alteran la belleza del diamante.
Otras sí pueden opacar el brillo, generar zonas turbias o incluso comprometer su estructura.
A mayor cantidad y visibilidad de inclusiones, menor será el valor del diamante, y normalmente también su precio.
Como la claridad no puede evaluarse a simple vista, el comprador puede confiar en el estándar de la joyería o optar por un diamante certificado. En este caso, el precio del diamante será mayor porque parte de él responde al costo del análisis y del certificado emitido por un laboratorio independiente.
Los distintos grados de claridad (y cuándo conviene evitarlos)
FL / IF
FL (Flawless / Sin imperfecciones): sin inclusiones ni manchas visibles a 10×.
IF (Internally Flawless / Internamente perfecto): sin inclusiones internas; pueden existir manchas externas mínimas.
Son extremadamente raros y su precio es muy alto. En la práctica, la diferencia visual con un VVS es imperceptible, pero el costo aumenta de forma desproporcionada.
VVS1 / VVS2
VVS (Very Very Slightly Included / Muy muy levemente incluido): inclusiones microscópicas, prácticamente imposibles de detectar incluso con aumento.
VVS2 presenta una presencia levemente mayor de inclusiones que VVS1.
Por esta razón, en Verónica Hecht Joyas trabajamos exclusivamente con diamantes VVS.
VS1 / VS2
VS (Very Slightly Included / Muy levemente incluido): inclusiones pequeñas, generalmente invisibles a simple vista.
Permiten reducir el precio, pero requieren una selección muy cuidadosa, ya que dos diamantes VS pueden verse muy distintos entre sí.
SI1 / SI2
SI (Slightly Included / Levemente incluido): inclusiones visibles bajo lupa y, en algunos casos, perceptibles al ojo.
El brillo puede verse afectado, especialmente en piedras centrales.
I1 – I3
I (Included / Incluido): inclusiones visibles sin aumento.
Estos diamantes suelen perder luminosidad y pueden presentar debilidades estructurales, por lo que no son recomendables para joyería fina.
Por qué elegir VVS
Optar por diamantes VVS asegura que la claridad no sea una preocupación: el diamante se verá limpio, luminoso y equilibrado, sin concesiones visuales, y mantendrá mejor su valor con el tiempo.
La claridad es solo una parte de la historia. El brillo y la belleza final de un diamante dependen del equilibrio entre todas las 4 Cs, corte, color, claridad y quilates.


