Sí, es posible. Y en muchos casos, es una excelente forma de reducir el valor final o de incorporar un metal con historia personal en sus argollas.
¿Cómo funciona el pago con oro usado?
El oro no se “recicla” tal cual llega. Primero se analiza su ley (pureza real), se pesa y se calcula su valor según la cotización del día. Con esos datos se determina cuánto se puede descontar del total de sus argollas.
Si el oro es apto para fundirse, puede integrarse en la fabricación. Si no lo es —por mezcla, soldaduras antiguas o baja ley— igualmente puede recibirse como parte de pago según su valor metálico.
¿Cómo se determina cuánto oro real tiene una pieza?
Cada pieza se analiza para identificar su ley real, es decir, el porcentaje de oro que contiene. Esto puede hacerse revisando el timbre de la pieza (18k, 14k, etc.) y confirmándolo con pruebas técnicas en el taller.
Luego se pesa y se calcula cuánto corresponde efectivamente a oro fino. Por ejemplo, una pieza de 10 gramos en oro 18k no contiene 10 gramos de oro puro, sino aproximadamente un 75% de ese peso.
Así se determina el valor real que puede descontarse del total de sus argollas.
¿Qué tipo de oro se puede entregar?
Se puede traer anillos antiguos, cadenas, aros sueltos, medallas, piezas dañadas o incluso fragmentos. No importa si están rayados o deformados: lo relevante es el contenido de oro.
También se puede combinar oro usado con oro nuevo o incluso optar por otros metales como platino, pagando solo la diferencia.
¿Conviene fundir el mismo oro en sus argollas?
A veces sí, especialmente cuando hay un valor simbólico fuerte —oro familiar, herencias, piezas antiguas—.
Pero técnicamente, no siempre es recomendable usarlo de forma directa. El oro antiguo puede contener aleaciones variables que afectan el color o la resistencia. En esos casos, lo más seguro es valorizarlo y trabajar con oro nuevo certificado, asegurando resultado y durabilidad.
¿Se pierde valor en el proceso?
No se pierde valor por fundirlo. El oro se paga según su peso y su pureza real al momento del análisis.
Lo que puede ocurrir es que no todo el peso total de la pieza corresponda a oro puro. Soldaduras, aleaciones de menor ley o partes no metálicas pueden descontarse del cálculo. Por eso, por ejemplo, una cadena de 2 gramos no necesariamente equivale a 2 gramos de oro útil para sus argollas.
Lo que tiene valor es el contenido real de oro, no el diseño original ni el peso bruto completo.
¿Es obligatorio usar oro propio?
No. Es una alternativa, no una condición. Pueden elegir fabricar sus argollas completamente con oro nuevo o combinar ambas opciones según lo que les acomode más, tanto emocional como económicamente.


