Si tu miedo secreto es que el diseño del anillo pueda arruinar la propuesta, respira. Un “sí” o un “no” rara vez se decide por una joya. Cuando alguien acepta o rechaza un compromiso, lo que está en juego es la relación, no el engaste.
Esa ansiedad, sin embargo, es real. Elegir un anillo en secreto implica acertar en algo que ella va a usar todos los días. Metal, forma de la piedra, altura de la montura, tamaño, estilo más clásico o más contemporáneo. No es una decisión menor. Y como no quieres fallar, el miedo aparece.
También puede pasar que realmente no sea su estilo. Que lo sienta demasiado alto, demasiado llamativo, demasiado minimalista o simplemente distinto a lo que soñó. Si se atreve a decirlo, no está rechazando el gesto. Está eligiendo honestidad.
Lo que nunca es, es la única razón por la que alguien decide su futuro.


